La doctora Silupú presentó los resultados de su investigación, sobre mujeres microempresarias, en el Cladea 2026. La docente presentó las características, motivaciones y barreras para la formalización de 126 mujeres que dirigen bodegas de barrio en Piura.
Por Ana Belén Zapata Quiroga. 05 noviembre, 2026.En el Consejo Latinoamericano de Escuelas de Administración (Cladea) 2026, realizado del 26 al 28 de octubre en Montevideo (Uruguay), la docente del área de Finanzas de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad de Piura, expuso en track de Emprendimiento el estudio “Informalidad en mujeres microempresarias. Perfiles y motivaciones de las tiendas de barrio de Piura – Perú”.
El encuentro lo organizó la Universidad Católica del Uruguay.
Tres perfiles de mujeres microempresarias
La doctora Brenda Silupú explicó la metodología mixta que combinó encuestas, entrevistas y grupos focales, aplicados a 126 mujeres microempresarias informales de Piura. En su análisis consideró aspectos relacionados con la gestión del negocio, las características de las emprendedoras y su entorno. A partir de estos datos, identificó tres perfiles y seis dimensiones que explican las motivaciones para continuar operando en la informalidad.
El primer perfil corresponde a mujeres con negocios de mayor trayectoria y alta dependencia económica de estos. Aunque reconocen los beneficios de la formalización, las microempresarias consideran que los costos, la burocracia y los impuestos representan obstáculos; además, manifiestan que necesitan recibir capacitación para realizar este proceso.
El segundo perfil agrupa a emprendedoras con negocios más pequeños y recientes, que no llevan registros de sus operaciones. En este caso, el desconocimiento de los procedimientos y la limitada presencia del Estado dificultan el acceso a información sobre cómo formalizarse.
Por su parte, el tercer perfil es de mujeres reconocidas en su entorno, cuyos negocios registran mayores ventas. Ellas llevan un control de sus cuentas, tienen menos hijos y menor tiempo de operación. Entre sus principales motivaciones para salir adelante destacan sus hijos y muestran mayor disposición a formalizarse cuando cuentan con información sobre el proceso.
Políticas diferenciadas para la formalización
Entre los principales hallazgos, la profesora de la UDEP destacó que las mujeres microempresarias informales presentan características y necesidades distintas. Por ello, planteó que las políticas de formalización consideren las particularidades de cada perfil y promuevan un proceso gradual, adaptado a las condiciones de cada territorio.
Asimismo, Silupú resaltó la importancia de que las instituciones públicas acompañen a las emprendedoras y les brinden orientación durante este proceso, en lugar de limitar su intervención a medidas sancionadoras.
Para el desarrollo del estudio se contó con financiamiento del Fondo Semilla del Vicerrectorado de Investigación de la Universidad de Piura. Fue desarrollado en coautoría con el magíster Sergio Reyes Landa, de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la UDEP, y Belén Usero, de la Universidad Carlos III de Madrid.










